SOCAIRE
La cuarentena no es motivo para no disfrutar los días de sol de primavera. La cocina solar es una forma de cocina económica y deliciosa que utiliza la radiación solar como fuente de energía para calentar y cocinar alimentos. Desde Socaire os proponemos aprovechar esta fuente inagotable de calor para probar nuevas recetas, de forma sostenible ¡y sin salir de casa!
Desde 2013, es obligatorio que las viviendas que se compran o alquilan tengan el certificado de eficiencia energética. Un documento que señala las características energéticas de la casa y que puede hacer que se ahorre mucho en las facturas de luz y gas. En la actualidad, se ha convertido en un factor diferencial, puesto que un piso eficiente energéticamente se tiene que reflejar en su precio de alquiler o compra.
La cuarentena no es motivo para no disfrutar los días de sol de primavera. La cocina solar es una forma de cocina económica y deliciosa que utiliza la radiación solar como fuente de energía para calentar y cocinar alimentos. Desde Socaire os proponemos aprovechar esta fuente inagotable de calor para probar nuevas recetas, de forma sostenible ¡y sin salir de casa!
[ACTUALIZADO A 04/04/2020 ] El RD Ley 11/2020 permite disminuir la potencia contratada durante el estado de alarma sin costes extraordinarios. Desde Socaire y Energy Flow Concept, organizaciones aliadas, de acuerdo a nuestros principios y valores te explicamos al detalle esta medida para que sólo tengas que preocuparte de lo verdaderamente importante.
Y no lo podría haber hecho si no hubiésemos encontrado tanto apoyo y complicidad de tanta gente: gracias a la Comunidad Socaire hemos llegado hasta aquí. El pasado 8 de febrero Socaire cumplió 2 años de actividad. Por un lado, es un motivo de satisfacción haber llegado hasta aquí con tantas cosas bien hechas y tantas socias y socios formando esta gran comunidad.
La desigualdad de género es un factor de riesgo que aumenta la vulnerabilidad y las posibilidades de sufrir pobreza energética. La situación de pobreza energética tiene a su vez consecuencias económicas, físicas, sociales y psicológicas en las afectadas que aumentan las desigualdades. Es la pescadilla que se muerde la cola, la espiral de la vulnerabilidad.