Este artículo es una adaptación del artículo original publicado por La Corriente.
La escalada de la guerra contra Irán está generando una nueva situación de incertidumbre internacional. Como ya ha ocurrido en otros momentos recientes, durante la pandemia del covid-19 o tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, los conflictos geopolíticos suelen tener un impacto directo en los mercados energéticos.
Desde Socaire seguimos con atención la evolución del mercado eléctrico y trabajamos para acercar esta información de forma clara, facilitando herramientas para entender cómo estos cambios pueden afectar al día a día de las personas, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
En este contexto, hace dos semanas el Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, que incluye un conjunto de medidas económicas y energéticas para responder a esta situación. A continuación, te resumimos las principales medidas relacionadas con la energía.
Medidas sobre consumo eléctrico
El Real Decreto-ley incluye varias medidas destinadas a proteger a los hogares frente a posibles subidas del precio de la energía. Entre ellas destacan:
Reducción del IVA de la electricidad al 10%
Se reduce temporalmente el IVA de la electricidad del 21% al 10% para contratos con una potencia igual o inferior a 10 kW. Esta medida busca reducir el impacto de la volatilidad de los precios energéticos en hogares y pequeñas empresas.
Reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad
El decreto también reduce el Impuesto Especial sobre la Electricidad, que grava directamente el consumo eléctrico. El tipo impositivo baja al 0,5%, el mínimo permitido por la normativa europea. Esto supone una reducción significativa frente al tipo habitual del 5,11%.
Tanto la reducción del IVA como del Impuesto Especial sobre la Electricidad será de aplicación hasta el 31 de mayo, o hasta el 30 de junio si en el mes de abril la evolución del IPC no supera en 15 el del mes de marzo.
Flexibilización temporal de contratos eléctricos
Hasta el 31 de diciembre de 2026, las modificaciones de potencia en contratos de autónomos y empresas no estarán gravadas con la tasa de 10,94€ ni habrá la limitación de realizar un cambio de potencia cada doce meses.
Suspensión del impuesto a la generación eléctrica
Otra medida relevante es la suspensión temporal del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE). Este impuesto grava con un 7% la generación de electricidad. Aunque lo pagan las empresas generadoras, su coste suele trasladarse parcialmente al precio del mercado eléctrico.
Medidas de protección para hogares vulnerables
El decreto también mantiene medidas del escudo social energético, entre ellas:
- Descuentos del bono social eléctrico: 42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para consumidores vulnerables severos.
- Protección frente a cortes de suministro para hogares en situación de vulnerabilidad.
Flexibilización de contratos eléctricos
Se habilitan mecanismos para facilitar modificaciones contractuales temporales en determinados contextos energéticos excepcionales.
Impulso a la movilidad eléctrica
El decreto también incluye medidas para acelerar la transición hacia formas de movilidad menos dependientes de los combustibles fósiles. Entre ellas:
Deducciones fiscales para vehículos eléctricos
Se amplía hasta el 31 de diciembre de 2026 la deducción del 15% en el IRPF por la compra de vehículos eléctricos nuevos o de pila de combustible.
Apoyo a la instalación de puntos de recarga
También se mantienen las deducciones fiscales para la instalación de infraestructura de recarga.
Planes de movilidad sostenible al trabajo
Grandes empresas y administraciones públicas deberán desarrollar planes de movilidad que fomenten el transporte colectivo, la movilidad activa, los vehículos de cero emisiones y el teletrabajo cuando sea posible.
Más eficiencia, autoconsumo y renovables
Otra parte importante del decreto busca acelerar la transición energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles, uno de los factores que explican la volatilidad energética en contextos de conflicto internacional. Para ello propone:
Deducciones fiscales para autoconsumo y rehabilitación energética
Se amplían y prorrogan las deducciones en el IRPF por obras de mejora energética en viviendas y edificios residenciales.
Estas deducciones se aplican a actuaciones que reduzcan el consumo energético o mejoren la calificación energética de los edificios, incluyendo instalaciones de autoconsumo fotovoltaico, mejoras de aislamiento, sustitución de sistemas de climatización o incorporación de aerotermia.
En algunos casos, las deducciones pueden alcanzar hasta el 60% de la inversión en actuaciones de rehabilitación energética en edificios residenciales.
Zonas de aceleración renovable
Se introducen mecanismos para facilitar la tramitación de proyectos de energías renovables de forma más rápida. En estas zonas se simplifican algunos procedimientos administrativos siempre que las instalaciones cumplan criterios ambientales, territoriales y sociales.
Impulso a las comunidades energéticas
El decreto también refuerza el papel de la ciudadanía en la transición energética hacia un modelo energético más distribuido, democrático y comunitario. Entre las principales novedades destacan:
Mayor alcance del autoconsumo colectivo
Se amplía a 5 km la distancia máxima entre generación y consumo.
Nueva figura del gestor de autoconso
Se introduce una figura para facilitar la gestión de instalaciones compartidas.
Apoyo a comunidades energéticas
Se refuerzan las Oficinas de Transformación Comunitaria, clave para acompañar procesos colectivos en el territorio.
Seguiremos informando
Desde Socaire condenamos todos los conflictos armados que hemos visto intensificarse en los últimos años. Más allá del sufrimiento humano que provocan, también tienen un impacto directo en el acceso a la energía.
